sábado, 9 de febrero de 2008

Comunidad

Caaguazú
A veces cuando vamos un lugar nuevo se nos llena de preguntas la cabeza, preguntas que inducen a configurar un modo de vivir, un estilo de vida. Sin embargo resulta curioso cómo muchas cosas complejas están disfrazadas de novedad, es decir, uno viene a un lugar donde para él es nuevo aquello que para el resto de la gente que habita tal lugar resulta tan cotidiano y normal, donde la novedad ya perdió su contenido, pero para el que viene, esas cosas cotidianas parece ante los ojos del recién llegado cosas nuevas, porque lo percibe así. No resulta raro que al principio uno se admire de todo hasta perderse en lo cotidiano, pero también es cierto el punto de partida, la novedad, anima a plantar raíces en la tierra que lo acoge.

Este año 2008, aquello que está disfrazado de novedad, se presenta desafiante, más aproximado a lo que simplemente soñé y dispuse el dejarlo todo a manos de Tata Dios. Expectante, abierto para lo que se viene, el encuentro con mucha gente, niños, jóvenes, etc, harán de lo cotidiano la poderosa magia del vivir día a día, más allá de los conflictos o lo inesperado.

Por otro lado, caminar con todo lo que se lleva dentro, dejando el sentir más puro florecer, dejar ser lo que tenga que ser, con la naturalidad que implica levantarse cada mañana y enfrentar el día. A la larga lo aquello genuino se irá revelando poco a poco, despacio, fuerte y sincero.-